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Comportamiento, caracterización y producción de biomasa de las especies autóctonas aladierno, aligustre y majuelo en revegetación y producción agraria 5 años después de su implantación.

Autor: Mª Carmen Lobo bedmar
Investigadora
IMIDRA
Otros autores: Juan Ruiz Fernández (IMIDRA); Esther Cogolludo (IMIDRA);Carolina Mancho (IMIDRA)
Formato: Comunicación técnica escrita
Tipo: Científico Técnica
Temática: Adaptación al cambio climático; Biodiversidad; Energía, eficiencia y cambio climático
ODS relacionados: Acción por el clima
Documentos asociados: Doc. Escrito
Resumen:

Los procesos de degradación del suelo constituyen uno de los grandes problemas medioambientales a escala mundial, acentuados en los ambientes mediterráneos en los que a la acción antrópica se suma el efecto de la climatología semiárida. En estos casos, la recuperación de las cubiertas vegetales es una herramienta eficaz para frenar la degradación, disminuyendo el riesgo de erosión y mejorando la fertilidad del suelo. Una de las estrategias más eficaces se centra en la introducción de especies arbustivas autóctonas, mediante siembra directa, que favorezcan la formación de cubiertas permanentes y contribuyan a la recuperación de la estructura y diversidad del ecosistema.
En el ensayo se evalúa la respuesta de tres especies, aladierno, aligustre y majuelo en parcelas experimentales de 2,8 x 7m2 sobre un suelo calizo en Alcalá de Henares (Madrid). Las tres especies son autóctonas de suelos calizos formando parte de las etapas de sustitución en bosques calizos relegadas a linderos y laderas abruptas (clase Rhamno-Prunetea) que soportan la semisombra.
La plantación se realizó en 2015 con plantas procedentes de semilla, estableciéndose una distribución de 3 líneas de 7 plantones/parcela para Aladierno, 2 líneas de 15 plantones/ parcela para Aligustre y 3 líneas de 10 plantones por parcela para majuelo. Las tres especies admiten ser cortadas a nivel de suelo, produciendo una brotación posterior, lo que las hace adecuadas para producción de biomasa o madera, según la especie.
Cinco años después de la siembra, se describe para cada especie (10 individuos por especie) la singularidad de su producción, mediante los caracteres productivos como crecimiento general (altura), número de ramas principales, peso fresco total, peso seco total a temperatura ambiente (madera y hojas) diámetro del tronco principal (en su caso